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sábado, 14 de noviembre de 2015

LOS MARCAPASOS SIN CABLES

Recientemente se han comenzado a implantar en España, aun de forma selectiva y en escasos hospitales, los nuevos Marcapasos que no precisan cable para unir la pila (el marcapasos propiamente dicho), con el corazón.
Vamos a intentar explicar en que consisten. Los Marcapasos tradicionales constan de un generador,que mediante uno, dos o tres cables, transmiten los impulsos electricos al corazón, necesarios para provocar un latido en aquellos corazones que lo precisan para mantener unas pulsaciones suficientes. Para ello, se introducen los cables a través de una vena, habitualmente la subclavia, y una vez colocados adecuadamente, se conectan a los bornes del generador, que se deja debajo del musculo pectoral. Luego se sutura la herida, y una vez cicatrizada, todo el dispositivo permanece debajo de la piel, El que se necesiten uno o mas cables depende del tipo de enfermedad que tenga el paciente. Los marcapasos de tres cables (llamados "resincronizadores") son muy poco frecuentes. Lo normal es que lleven un solo cable (hacia el ventriculo derecho), o dos, hacia la auricula derecha y el ventriculo derecho.
El Marcapasos sin cable consiste en un dispositivo de unos 3 cms de longitud, que se aloja completamente dentro del ventriculo derecho del corazón, a donde se lleva mediante un cateter. El procedimiento consiste en pinchar la vena femoral, y desde alli se lleva el dispositivo con control de imagenes radiograficas. Una vez colocado en su sitio, se retira el cateter y el marcapasos queda fijado al corazon.
La primera precisión respecto a estos nuevos marcapasos es que solo constituyen una alternativa  a los marcapasos que llevan un solo cable, por lo que quedarian excluidos aproximadamente la mitad de todos los pacientes a los que se les implanta el dispositivo, que necesitan dos cables.
Despues, vienen una serie de interrogantes que solo el tiempo podrá aclarar. La duracion de la pila de estos dispositivos parece similar a la de los convencionales, en torno a 10 años. No sabemos que tipo de complicaciones pueden originarse a largo plazo. Tampoco sabemos sobre la facilidad o dificultad de retirarlos en caso necesario, o sobre complicaciones inesperadas, pero está claro que constituyen un avance, y la medicina mejora gracias a estos pequeños pasos. Quien sabe, quizá dentro de unos años todos los generadores de impulsos electricos sean de este tipo.

domingo, 24 de octubre de 2010

MARCAPASOS Y RESONANCIA MAGNETICA

Uno de los problemas más habituales en las personas portadoras de un Marcapasos es la imposibilidad (al menos teórica) de realizarse Resonancias Magnéticas, técnica cada vez más utilizada en múltiples especialidades.
Aunque esta contraindicación es dudosa. En un articulo recientemente publicado

Resonancia magnética nuclear en pacientes portadores de dispositivos de estimulación cardiaca

Francisco Buendía. Juan M. Sánchez-Gómez. María J. Sancho-Tello. José Olagüe. Joaquín Osca. Óscar Cano. Miguel A. Arnau. Begoña Igual.
Rev Esp Cardiol. 2010;63:735-9.

se demuestra que, en caso de ser realmente necesarias, se pueden hacer Resonancias en pacientes portadores de Marcapasos o Desfibriladores sin excesivos riesgos. No obstante, la preocupación, especialmente en los radiólogos, hace difícil convencerles de que esto es así, y habitualmente se niegan, no sin razón, a realizar estas exploraciones a estos pacientes.
Afortunadamente, la Medicina avanza, y ya se dispone en el mercado de unos Marcapasos especialmente diseñados y que permiten la práctica de resonancias sin problemas. En el futuro, probablemente inmediato, todos los Marcapasos serán así. Pero de momento, si a usted le van a implantar un Marcapasos, pida que sea compatible con la Resonancia. El precio es similar y le puede evitar algun problema grave en el futuro, que nunca se sabe...

domingo, 12 de abril de 2009

LOS MARCAPASOS

En cardiología, como en la Medicina en general, se dan algunas situaciones paradójicas. Es muy evidente en el caso de la Tensión Arterial y de las pulsaciones del corazón. Cuando tenemos que disminuir la tensión arterial a los pacientes hipertensos, disponemos de múltiples opciones de medicamentos eficaces. Pero cuando tenemos que subir la tensión a un paciente con tensión baja NO TENEMOS NIGUN MEDICAMENTO EFICAZ. Es por eso que los pacientes con sincopes vagales, pérdidas de conocimiento debidas a un descenso brusco de la tensión arterial no tienen ningún medicamento que les ayude a evitar estas desagradables, aunque generalmente no graves situaciones, las lipotimias.
En el caso de las pulsaciones del corazón ocurre lo mismo. Tenemos bastantes medicamentos con capacidad de reducirlas, pero ninguno por vía oral (por vía intravenosa si los hay, pero solo son útiles en caso de emergencia y durante poco tiempo) con capacidad de aumentarlas. De esta forma, aquellas personas que tienen un corazón con las pulsaciones excesivamente bajas y que hace falta aumentar, necesitan que se les ponga un dispositivo mecánico denominado MARCAPASOS.
No vamos a discutir a qué personas hay que ponerles un marcapasos, ya que a veces es una decisión terapéutica, es decir, a personas que ya han tenido síntomas como pérdidas de conocimiento o mareos intensos, y a veces es una decisión preventiva, para evitar que esto ocurra en personas que tienen un riesgo muy alto. Si su cardiólogo le recomienda ponerse un marcapasos, hágale caso, ya que es un artilugio sencillo de colocar y muy eficaz para controlar adecuadamente las pulsaciones del corazón.
Los marcapasos constan de un generador, el marcapasos en si mismo, al que se conectan uno o dos cables (a veces son tres, en situaciones especiales), que se introducen por una vena hasta el ventrículo derecho y/o aurícula derecha. Hay distintos tipos, pero el paciente no lo notará, ya que el efecto es siempre el mismo: regular las pulsaciones e impedir que el corazón lata por debajo del número que nosotros le marquemos, generalmente 60-70 latidos por minuto.
El generador se implanta debajo de la piel del musculo pectoral, habitualmente en el lado izquierdo del pecho. Se hace una incisión corta, de pocos centímetros, desde allí se pincha la vena por la que se introducirán el o los cables (si son uno o dos), que se llevan hasta el corazón con ayuda de rayos X y se fijan en el sitio elegido y adecuado. Después se conectan los cables al generador, se coloca éste debajo del músculo, se ajustan los parámetros de funcionamiento y se cierra la incisión. Todo este proceso no suele durar más de media hora y se hace con anestesia local. La estancia en el hospital generalmente es de un día, incluso se pueden poner ambulatoriamente, sin necesidad de dormir en el hospital.
Las complicaciones que pueden surgir al colocar un marcapasos son escasas y fáciles de solucionar habitualmente. La más frecuente es que se mueva alguno de los cables dentro del corazón y haya que recolocarlo, lo que exige abrir de nuevo la incisión. Más raramente se producirá un neumotórax, la entrada de aire en la pleura, que se debe a un pinchazo accidental en esta membrana cuando se busca la vena. Y, finalmente, la más rara y potencialmente más grave es que se infecten los cables y haya que retirarlos. Todas estas complicaciones son poco frecuentes, pero desgraciadamente los accidentes existen y hay que contar con ellos.
Suponiendo que todo haya ido bien, que es lo habitual, la pregunta obvia es: ¿Y después que?
Esta suele ser la principal duda y preocupación de la mayoría de las personas a las que se les coloca un marcapasos.
Pues después… nada. Las únicas molestias que el paciente nota son en los primeros días, hasta que se cierra la pequeña herida del pecho. Después el paciente, normalmente, no notará nada, excepto el pequeño bultito que percibe en el pecho si se toca. El marcapasos no necesita cuidados de ningún tipo, solo revisiones periódicas, que al principio pueden ser más frecuentes, hasta que se dejan los parámetros óptimos, pero luego son suficientes con periodicidad anual. Se hacen con un programador externo que se coloca sobre la piel, o sea que ninguna molestia para el paciente.
¿Y las precauciones? Pues mínimas. Se insiste habitualmente en evitar los arcos de los aeropuertos, porque son campos magnéticos muy potentes, pero el marcapasos, aunque se desprograme por la acción de un campo magnético, NUNCA deja de funcionar, y lo normal es que recupere su programación específica cuando se retira el campo magnético. Los teléfonos móviles, los microondas, etc., no deben ser motivo de preocupación. El paciente podrá hacer su vida completamente normal, y nadie notará que tiene un marcapasos, salvo en la piscina…, y a veces ni así.
Todos los pacientes a los que se implanta un marcapasos reciben una “Tarjeta Europea de portadores de Marcapasos”, en la que se hace constar la marca y modelo, el tipo de estimulación, etc., tarjeta que el paciente debe llevar siempre encima porque le puede ser muy útil a cualquier cardiólogo que tenga que atenderle en una situación de urgencia.
Los efectos del marcapasos se notan inmediatamente, y a veces la mejoría para el paciente es espectacular. En otros casos, el efecto del MP subiendo las pulsaciones hay que combinarlo con algún medicamento que las baje, situación que parece paradójica pero que es frecuentemente necesaria en pacientes que tienen episodios de taquicardia (pulsaciones altas) y bradicardia (pulsaciones bajas). Los inconvenientes, ya hemos dicho que mínimos. La duración del marcapasos es variable, pero nunca será inferior a 6-7 años, al cabo de los cuales habrá que reemplazar el generador. Esto se ve mediante las revisiones periódicas, que, entre otras cosas, nos dicen el estado de la batería.
En resumen, si su cardiólogo le recomienda ponerse un marcapasos, no lo dude. Es uno de los tratamientos más eficaces que conocemos, la posibilidad de complicaciones es mínima (y son generalmente leves) y las molestias leves y pasajeras.