En los últimos años, los "stents", palabra anglosajona que no ha encontrado adecuada traduccion al castellano, son de uso habitual en el tratamiento de los pacientes con problemas coronarios. Se podrían llamar "dispositivos intracoronarios", pero la verdad es que es mucho más sencillo hablar de "stents"; el tiempo es, en las consultas también, oro.
Cualquier paciente con problemas de riego coronario ha oido hablar de los stents, la mayoria incluso llevan alguno puesto. Vamos a intentar aclarar algunos de los conceptos que generalmente suscitan dudas, especialmente a los recién llegados al mundo del stent.
¿Que son los stents?: unos muelles que, al implantarse, dilatan las arterias obstruidas, consiguiendo que la sangre vuelva a circular libremente. Los "stents" se colocan mediante un cateterismo cardiaco (ver entrada correspondiente).
En el siguiente video, aunque está en inglés, se ve perfectamente como se coloca un stent http://www.youtube.com/watch?v=gvRtP3wl_AY
¿Cuantos tipos de stents hay?: fundamentalmente dos. Unos,compuestos exclusivamente de los metales usados (acero, cromo, ect) y otros, en los que el metal se recubre de un fármaco que se libera lentamente. Estos se llaman "recubiertos".
¿Son mejores los stents "recubiertos" que los "sencillos"?. No necesariamente. Como todo en medicina, tienen algunas ventajas (se obstruyen menos precozmente) pero tambien desventajas (se obstruyen más tardiamente).
¿Hay que poner stents en todas las obstrucciones coronarias?: Decididamente NO. Al contrario, los cardiólogos estamos un poco "de vuelta" de la moda de dilatar y poner stents a todas las obstrucciones coronarias. Estudios clinicos a largo plazo han demostrado que los resultados no son mejores en todos los casos.
¿El llevar un stent me supone alguna limitacion?: No. Solo las derivadas de su enfermedad coronaria. Los pacientes con stents pueden hacerse Resonancias Magneticas, pueden pasar por los arcos detectores de los aeropuertos (tranquilo, el stent no "pitará"), y en general, no tienen ninguna limitacion por el hecho de llevar el o los stents.
Seguiremos en una próxima entrega.
domingo, 31 de mayo de 2009
martes, 28 de abril de 2009
LA CARDIOVERSIÓN ELÉCTRICA
En ocasiones, el cardiólogo sorprende a un paciente que tiene arritmias (habitualmente una fibrilación auricular) con la propuesta de hacerle una cardioversión eléctrica (CVE) para intentar quitarle la arritmia
Cuando se le explica que el procedimiento consiste en dormirle y administrarle un choque eléctrico, la sorpresa, y diríamos el miedo del paciente es habitualmente manifiesto. Miedo injustificado.
Vamos a ver para qué sirve y como se hace una CVE.
Cuando una persona presenta por primera vez una fibrilación auricular, muchas veces merece la pena intentar quitársela, ya que el procedimiento es sencillo, exento de complicaciones si se hace adecuadamente, y el premio consiste en volver al ritmo normal, al ritmo con el que funcionan la mayoría de las personas.
Esto es especialmente útil si el paciente tolera mal la fibrilación, pero en estos casos es más fácil hacerles ver las ventajas de recuperar el ritmo normal, ya que el paciente se encuentra mal y no le importa hacer casi cualquier cosa para encontrarse mejor. Es más difícil convencer al paciente que se encuentra bien, que no nota la fibrilación y que realmente no ve las ventajas de someterse a un procedimiento aparentemente complejo: anestesista, quirófano,despertar, choque eléctrico "como en las peliculas", en fin, un lío...
La CVE consiste en administrar un choque eléctrico al paciente, evidentemente dormido, ya que si no sería muy doloroso. Al recibir el choque eléctrico, el corazón se para, pero SIEMPRE vuelve a latir… Para que se pare definitivamente un corazón tienen que pasar cosas muy, muy graves; si no, siempre vuelve a latir. Y nuestra expectativa es que, al volver a latir, lo haga con el ritmo sinusal, el normal, el que todos deberíamos tener si no existiera la fibrilación auricular…
La CVE suele hacerse en un quirófano o en una Unidad de Cuidados Intensivos, en un lugar donde puedan tratarse eficazmente las posibles complicaciones, aunque estas sean sumamente infrecuentes. El paciente se duerme de forma rápida y completamente indolora, con un sedante que tiene un efecto muy, muy pasajero. Se pueden administrar varios choques eléctricos si no funciona a la primera, pero generalmente no se dan más de tres, como máximo. La mayoría de los pacientes consiguen recuperar el ritmo sinusal (el normal…) a la primera. Después, el paciente se despierta, suele bastar una horita hasta que está completamente despierto, y se va a casa, con o sin arritmia. Todo fácil, si se hace correctamente.
Así que recuperar el ritmo sinusal es, al menos teóricamente, fácil y sencillo. El problema es después mantenerlo.
Si el corazón ha perdido una vez el ritmo normal y ha pasado a un ritmo de fibrilación auricular, puede hacerlo nuevamente en cualquier momento, incluso si intentamos evitarlo administrando alguno de los escasos medicamentos de que disponemos para ello. Pero eso solo nos lo dirá el tiempo. Los cardiólogos podemos, y debemos, seleccionar los candidatos idóneos para una CVE, pero nunca podemos asegurar que el ritmo sinusal, el normal, se mantendrá en el tiempo.
Aun así, el procedimiento merece la pena en muchos casos. Yo personalmente, y supongo que la mayoría de los cardiólogos que hacen este tipo de procedimientos,conozco muchos casos de pacientes que han recuperado el ritmo normal después de una CVE y lo han mantenido durante años. También es cierto que, en otros casos, la fibrilación vuelve a los pocos minutos, horas o días.
Para hacer una CVE el paciente debe estar anticoagulado un mes antes y un mes después. Es decir, debe tomar el medicamento llamado SINTROM ®. El objetivo es evitar la UNICA complicación grave que puede tener una CVE, que es la embolia. Si el paciente no está anticoagulado correctamente, podría ocurrir que se hubiera formado un coágulo en el corazón, y que al producirse el cambio de ritmo este coagulo se soltara y produjera una embolia. Esta complicación, muy rara si se hacen las cosas bien, puede evitarse administrando anticoagulantes durante el tiempo suficiente para evitar de forma segura que haya coágulos en el corazón, generalmente durante un mes. Después de la CVE, al paciente deberá continuar el tratamiento con Sintrom ® otro mes al menos, y luego, el cardiólogo determinará si es posible suspenderlo con seguridad o no.
Después de una CVE, el paciente no tendrá molestias, acaso un pequeño escozor en el pecho debido a la descarga eléctrica, pero que se controla muy bien con cualquier crema grasa hidratante.
Con la “aventura” podrá haber conseguido recuperar el ritmo normal, o no. Pero habrá merecido la pena intentarlo, ya que la recompensa es buena y el riesgo bajo.
Animo a algún paciente que haya recibido una CVE a dejar sus impresiones, seguro que serán muy útiles para sus futuros "compañeros".
Cuando se le explica que el procedimiento consiste en dormirle y administrarle un choque eléctrico, la sorpresa, y diríamos el miedo del paciente es habitualmente manifiesto. Miedo injustificado.
Vamos a ver para qué sirve y como se hace una CVE.
Cuando una persona presenta por primera vez una fibrilación auricular, muchas veces merece la pena intentar quitársela, ya que el procedimiento es sencillo, exento de complicaciones si se hace adecuadamente, y el premio consiste en volver al ritmo normal, al ritmo con el que funcionan la mayoría de las personas.
Esto es especialmente útil si el paciente tolera mal la fibrilación, pero en estos casos es más fácil hacerles ver las ventajas de recuperar el ritmo normal, ya que el paciente se encuentra mal y no le importa hacer casi cualquier cosa para encontrarse mejor. Es más difícil convencer al paciente que se encuentra bien, que no nota la fibrilación y que realmente no ve las ventajas de someterse a un procedimiento aparentemente complejo: anestesista, quirófano,despertar, choque eléctrico "como en las peliculas", en fin, un lío...
La CVE consiste en administrar un choque eléctrico al paciente, evidentemente dormido, ya que si no sería muy doloroso. Al recibir el choque eléctrico, el corazón se para, pero SIEMPRE vuelve a latir… Para que se pare definitivamente un corazón tienen que pasar cosas muy, muy graves; si no, siempre vuelve a latir. Y nuestra expectativa es que, al volver a latir, lo haga con el ritmo sinusal, el normal, el que todos deberíamos tener si no existiera la fibrilación auricular…
La CVE suele hacerse en un quirófano o en una Unidad de Cuidados Intensivos, en un lugar donde puedan tratarse eficazmente las posibles complicaciones, aunque estas sean sumamente infrecuentes. El paciente se duerme de forma rápida y completamente indolora, con un sedante que tiene un efecto muy, muy pasajero. Se pueden administrar varios choques eléctricos si no funciona a la primera, pero generalmente no se dan más de tres, como máximo. La mayoría de los pacientes consiguen recuperar el ritmo sinusal (el normal…) a la primera. Después, el paciente se despierta, suele bastar una horita hasta que está completamente despierto, y se va a casa, con o sin arritmia. Todo fácil, si se hace correctamente.
Así que recuperar el ritmo sinusal es, al menos teóricamente, fácil y sencillo. El problema es después mantenerlo.
Si el corazón ha perdido una vez el ritmo normal y ha pasado a un ritmo de fibrilación auricular, puede hacerlo nuevamente en cualquier momento, incluso si intentamos evitarlo administrando alguno de los escasos medicamentos de que disponemos para ello. Pero eso solo nos lo dirá el tiempo. Los cardiólogos podemos, y debemos, seleccionar los candidatos idóneos para una CVE, pero nunca podemos asegurar que el ritmo sinusal, el normal, se mantendrá en el tiempo.
Aun así, el procedimiento merece la pena en muchos casos. Yo personalmente, y supongo que la mayoría de los cardiólogos que hacen este tipo de procedimientos,conozco muchos casos de pacientes que han recuperado el ritmo normal después de una CVE y lo han mantenido durante años. También es cierto que, en otros casos, la fibrilación vuelve a los pocos minutos, horas o días.
Para hacer una CVE el paciente debe estar anticoagulado un mes antes y un mes después. Es decir, debe tomar el medicamento llamado SINTROM ®. El objetivo es evitar la UNICA complicación grave que puede tener una CVE, que es la embolia. Si el paciente no está anticoagulado correctamente, podría ocurrir que se hubiera formado un coágulo en el corazón, y que al producirse el cambio de ritmo este coagulo se soltara y produjera una embolia. Esta complicación, muy rara si se hacen las cosas bien, puede evitarse administrando anticoagulantes durante el tiempo suficiente para evitar de forma segura que haya coágulos en el corazón, generalmente durante un mes. Después de la CVE, al paciente deberá continuar el tratamiento con Sintrom ® otro mes al menos, y luego, el cardiólogo determinará si es posible suspenderlo con seguridad o no.
Después de una CVE, el paciente no tendrá molestias, acaso un pequeño escozor en el pecho debido a la descarga eléctrica, pero que se controla muy bien con cualquier crema grasa hidratante.
Con la “aventura” podrá haber conseguido recuperar el ritmo normal, o no. Pero habrá merecido la pena intentarlo, ya que la recompensa es buena y el riesgo bajo.
Animo a algún paciente que haya recibido una CVE a dejar sus impresiones, seguro que serán muy útiles para sus futuros "compañeros".
Etiquetas:
Cardioversion eléctrica
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